Entre el 5 y el 8 de diciembre de 2024, se celebró en el pueblo rural de San Antonio del Norte (Tapera), Minas Gerais, el 1er Encuentro Iberoamericano de Turismo de Base Comunitaria, Cultura Viva y Patrimonio Cultural Rural. El Centro Cultural Tapera Real fue el cálido anfitrión de un evento inolvidable que, por primera vez, se llevó a cabo en esta región.
Este espacio comunitario reunió a referentes de la cultura rural y el turismo comunitario de todo Brasil, organizados en la Red Nacional de Puntos de Cultura y Memorias Rurales, así como en el Pontón de Cultura “Territorios Rurales y Cultura Alimentaria”.
También participaron representantes de la Articulación Latinoamericana de Cultura Rural de Argentina, Uruguay, Paraguay y Chile.
El evento contó con el apoyo de diversas instituciones públicas, incluida la Secretaría de Turismo de Concepción de Mato Dentro, el Ministerio de Cultura de Brasil a través del Programa Cultura Viva, Funarte, y la Secretaría de Cultura y Turismo de Minas Gerais.
Durante estos días, la comunidad de Tapera pudo exhibir sus atractivos turísticos, su rica gastronomía y sus valiosas memorias ancestrales. La escuela local participó activamente, trasladando a sus alumnos para que compartieran sus investigaciones sobre el pasado y aprendieran de los visitantes que llegaban por primera vez a su comunidad.

La ronda de debate sobre el papel del turismo, la cultura rural y la alimentación en este contexto reunió una rica diversidad de realidades y geografías.
Las jornadas estuvieron impregnadas de la alegría de los tambores, las cirandas y los bailes típicos, acompañadas por intensos sabores ofrecidos por las talentosas cocineras de la Asociación de Mujeres del Centro Cultural Tapera Real, que presentaron dulces, jugos, caldo y café de caña, así como una variedad de delicias tradicionales y artesanales, como la degustación del queso de Minas Gerais, reconocido como Patrimonio de la Humanidad.
En el marco de las propuestas conceptuales para articular redes de turismo comunitario en pro de un Buen Vivir, se llevaron a cabo iniciativas artísticas, alimentarias y culturales con comunidades soberanas, dando lugar a acciones concretas. La comunidad Tapearense, junto con visitantes de todo Brasil, participó en una emotiva procesión de la Virgen hacia la iglesia emblemática del lugar, construida en 1718.

Los asistentes también disfrutaron de un recorrido por la exuberante naturaleza de la región, caracterizada por verdes vibrantes y un río que ofrecía un merecido alivio del intenso calor.

La celebración destacó la importancia de la identidad cultural, el mestizaje y la presencia de pueblos indígenas, afrodescendientes y gauchos, con un fuerte protagonismo de la juventud activa. Así, el corazón de la cultura rural se hizo sentir con fuerza en este gran encuentro, donde todos dijeron ¡Presente!































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